
La tradición de México como gran productor de petróleo inició en el comienzo del siglo pasado con la explotación de la conocida Faja de Oro, región que abarcaba parte de los estados de Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí. Esa zona petrolera fue la principal fuente productora durante casi 70 años y aún hoy, sigue produciendo con la utilización de nuevas tecnologías.
En 1971, la declinación de esos campos se superó con el descubrimiento y la explotación de uno de los yacimientos marinos más grandes del mundo: Cantarell, en una región que es la continuación submarina de la Península de Yucatán, denominada Sonda de Campeche. En la opinión de algunos geólogos, esta zona fue el punto donde impactó un meteorito y cuyos efectos causaron la extinción de distintos animales y vegetales, entre ellos, la desaparición de los dinosaurios hace más de 60 millones de años.
La Sonda de Campeche es una extensión marina que tiene una profundidad media de 180 metros, de la cual se ha obtenido una enorme riqueza que el país ha traducido en beneficios económicos, pero también en crecimiento científico, tecnológico, industrial y comercial.
En la actualidad, Pemex tiene en operación cientos de plataformas marinas de diversos tipos, tamaños y características, desde las cuales perfora, explota, transporta, transforma y distribuye los hidrocarburos que obtiene de yacimientos y Activos como Cantarell, Ku-Maloob-Zaap, Abkatún –Pol-Chuc y Litoral de Tabasco, en los que miles de petroleros laboral diariamente las 24 horas de los 365 días del año.
Trabajar en una plataforma petrolera es aceptar y adoptar una forma de vida diferente a cualquier otra. Es salir de tu casa, sabiendo que una jornada laboral no será de 8 ó 10 horas, sino de 14 o hasta 28 días.
Fuente: Nosotros los petroleros, año 2012, época 5, No. 15, página 14
Marleth Domínguez









